Bolivia replantea su ruta eléctrica para reducir dependencia del gas - El Deber 02-03-2026

Con la mayor parte de su electricidad generada en plantas termoeléctricas que funcionan con gas natural, Bolivia comienza a revisar su estrategia energética frente al riesgo de escasez de este recurso y la presión por incorporar más energías renovables al Sistema Interconectado Nacional. En las últimas semanas se aprobaron nuevas normas y se anunciaron medidas rumbo a la transición energética.

Según el estudio “Políticas del sector eléctrico para la transición energética”, elaborado por el investigador Danny Revilla para el Cedla, más del 60% de la electricidad que llega cada día a los hogares, comercios e industrias se genera en plantas termoeléctricas.

“Al 2022, Bolivia generó alrededor de 10.600 GWh de energía eléctrica. Las termoeléctricas dominaron el mercado eléctrico con el 63% de participación, seguidas por las hidroeléctricas con 27%; las eólicas con 4%; las solares con 3%; y las de biomasa con 3%”, se lee en el informe.

El estudio explica que, a partir de 2010, Bolivia apostó por expandir la generación termoeléctrica como una forma de asegurar electricidad suficiente, barata y continua, pero también dejó al país atado a un solo combustible en un diseño que ahora empieza a mostrar sus límites.

El investigador Revilla subrayó que, si el gas empieza a escasear o encarecerse, la electricidad también puede verse afectada y añadió que, en el contexto actual, se desconoce a cuánto ascienden las reservas probadas de gas.

“El 60% proviene de las termoeléctricas que utilizan gas. Entonces eso es un riesgo, sobre todo porque las reservas probadas actualmente se desconocen”, apuntó.

Decreto 5549

Tras cumplir 100 días en el poder, el 18 de febrero el Gobierno de Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5549, que permite a empresas, industrias y grandes consumidores producir energía renovable y entregar excedentes a la red eléctrica, con una capacidad de hasta seis megavatios.

Desde el Gobierno, el viceministro de Electricidad y Energías Renovables, Marcelo Blanco, reconoció que la reducción de la dependencia de las termoeléctricas pasa necesariamente por una mayor participación privada.

“Con esta ley estamos dando paso a una participación activa del sector privado; estamos incluyendo el tema de subastas públicas y el de las energías renovables. La idea es lograr alianzas público-privadas, con el objetivo de que los privados tengan una mayor participación”, manifestó en una entrevista anterior.

Al respecto, Revilla señaló que, si bien el DS 5549 amplía el mercado potencial al permitir que más consumidores generen energía renovable, los costos de conexión y adecuación a la red recaen íntegramente en el generador distribuido; la prohibición de suministro a terceros limita ingresos económicos al inversor; y aún no se aplican incentivos económicos en las tarifa.

 

Apoyo de la UE

Hace tres semanas, con la visita de la misión del Grupo Europa, el Gobierno anunció que Bolivia recibirá 9 millones de euros ($us 10,6 millones) en fondos no reembolsables de cooperación de la Unión Europea y Alemania para apoyar la transición eléctrica del país, a fin de reducir su dependencia del gas natural.

“Se refleja el compromiso de Alemania y la Unión Europea de acompañar a Bolivia en su camino hacia una diversificación energética sostenible orientada al desarrollo”, señaló entonces el embajador de la República Federal de Alemania en Bolivia, José Schulz.

El trabajo, que se realizará en el marco del programa EU4ProTransición, incluye además líneas orientadas a la integración eléctrica regional y al desarrollo del hidrógeno verde. Según las autoridades, la iniciativa apunta a atraer inversión privada y generar condiciones para que el sistema eléctrico boliviano sea más diversificado y sostenible en el mediano plazo.

 

La apuesta solar en Potosí

A los anuncios recientes del Gobierno se suma la firma de un préstamo soberano con la CAF por hasta $us 110 millones para construir la planta solar de Sud Chichas, en Tupiza, con una capacidad instalada de 120 megavatios. Según la versión oficial, el proyecto busca “contribuir a la descarbonización de la matriz de generación eléctrica de Bolivia a través de la reducción del consumo de gas natural”.

“Esta va a ser la planta solar más grande de Bolivia hasta el momento, ojala sea el inicio de mas construcciones. Es un hito en la descarbonización de Bolivia. Quienes creemos en Bolivia estamos llamados a ser actores fundamentales de la transición energética”, enfatizó el presidente de la CAF, Sergio Díaz-Granados.

La obra será ejecutada por la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) sobre 110 hectáreas en la comunidad de Hornillos.

 

Potencial energético

Revilla sostiene que cada región del país tiene un potencial energético distinto y que la transición debe partir de esa realidad.

El experto apuntó que en el occidente el clima y las características del territorio abren espacio para la energía solar y la geotérmica —esta última en zonas donde existe actividad volcánica y aguas termales— y que en el oriente, especialmente en Santa Cruz, el viento y los ríos ofrecen mejores condiciones para proyectos eólicos e hidroeléctricos.

Enfatizó que la planificación estratégica permitiría producir electricidad a menor costo y, a mediano plazo, generar excedentes exportables.